Socio fundador, miembro de la Junta Directiva desde 1979 y vecino comprometido con ses Figueretes durante toda una vida.
Hay personas cuya ausencia deja un silencio difícil de explicar. No porque hablarán más alto que nadie, sino porque siempre estaban ahí. Hoy, con profundo pesar, la Associació de vesins de ses Figueretes despide a uno de esos hombres imprescindibles: nuestro amigo, compañero y vecino Gilberto Tur Riera.
Desde el nacimiento de nuestra asociación, hace ya cuarenta y siete años, Gilberto formó parte de su historia. Fue miembro de la Junta Directiva desde el primer día y entendió siempre el compromiso vecinal no como una obligación, sino como una forma de querer a su barrio y a las personas que vivían en él.
Durante décadas dedicó incontables horas, siempre de manera desinteresada, a mejorar ses Figueretes. Participó en reuniones, organizó actividades, defendió los intereses de los vecinos y colaboró en cada proyecto con la misma ilusión de siempre. Pero quienes tuvimos la suerte de conocerle sabemos que su mayor legado no fueron los cargos que ocupó ni el trabajo que realizó, sino su calidad humana.
Gilberto era una persona cercana, generosa, humilde y siempre dispuesta a ayudar. Escuchaba antes de hablar, tendía la mano sin esperar nada a cambio y encontraba tiempo para todo aquel que lo necesitara. Su serenidad, su sentido del humor y su bondad hicieron que se ganara el cariño y el respeto de varias generaciones de vecinos.
Para muchos fue un compañero incansable; para otros, un gran amigo. Para todos, un ejemplo de compromiso, solidaridad y amor por ses Figueretes.
Las asociaciones las construyen las personas, y hay personas que terminan formando parte de su propia identidad. Gilberto fue una de ellas. Su historia quedará unida para siempre a la de nuestra entidad y a la del barrio que tanto quiso.
Hoy sentimos una inmensa tristeza, pero también un profundo agradecimiento por haber compartido tantos años a su lado. Nos deja un legado que no se mide en obras ni en reuniones, sino en valores: la honestidad, la generosidad, el servicio a los demás y la convicción de que una comunidad sólo crece cuando sus vecinos caminan juntos.
Querido Gilberto, gracias por todo lo que hiciste, por todo lo que nos enseñaste y, sobre todo, por la persona que fuiste. Tu ejemplo seguirá acompañándonos en cada proyecto, en cada celebración y en cada paso que demos como asociación.
Descansa en paz, amigo. Nunca dejaras de formar parte de la gran familia de la Associació de vesins de ses Figueretes.